Vistas de página en total
sábado, 26 de abril de 2014
28.
-Pensaba que no te gustaban los chistes- responde el otro actor con un tono irónico y cansado.
-Me gustan los divertidos, no los indecentes.
-No conozco ninguno tan fino para tu gusto.
Ari saca un par de fotos a su amiga sobre el escenario. De todas las obras en las que ha participado su amiga nunca se había percatado de que había tantas butacas en el teatro. Y todas están llenas. ¡"Un tranvía llamado Deseo" está teniendo mucho éxito!
Cuando la obra acaba, Ari la espera en su "camerino"-un pequeño cuarto con un par de espejos y con mucha ropa debido a los cambios de vestuario de Stella- junto a sus padres.
-¡Has estado maravillosa!- grita la madre de Lucía cuando esta ha acabado de agradecer al público su asistencia y su atención.
-¡Mejor que en "Romeo y Julieta"!- dice su padre.
-Papá, eso siempre lo dices. Siempre comparas el personaje que estoy haciendo con el anterior.
-Porque es verdad. ¡Cada vez te superas!
Lucía se ríe. Su padre nunca cambiará.
-Nos tenemos que ir, cielo- dice la madre-. Hemos quedado con unos clientes de papá.
-¿Qué coche quieres vender?
-¿Te acuerdas del escarabajo azul?
-¡No! ¿En serio?- pregunta Lucía-. ¡Tenéis que conseguir esa venta!
-Eso queremos.
Cuando los padres se van tras felicitar otra vez a su hija, Lucía mira a su amiga que la observa sentada en la silla plegable.
-Tus padres tienen razón- dice Ari-. Has estado genial.
Lucía se vuelve a reír. Nunca cambiará.
-Tengo unas fotos chulísimas... Sobre todo de cuando ha ocurrido lo de la radio saliendo disparada por la ventana.
-¿Se me ha notado que estaba nerviosa?- pregunta la actriz.
-¿Estabas nerviosa?
-Me he olvidado del papel dos veces.
-¿Por qué, cielo?
-Había mucha gente. Nunca habíamos llenado una sala en un estreno.
Ari ve como su amiga se muerde el labio.
-No te preocupes- dice-. Lo has hecho genial. Si no me llegas a decir que te has olvidado del papel no me hubiese dado cuenta.
De pronto, en el camerino ha entrado un chico con un gran ramo de rosas rojas. Niall parece sonriente mientras deja el ramo en un jarrón que hay encima de la mesa del camerino.
-Veo que tienes visita- dice Ari cuando ve a Niall-. Os dejo solos.
-¿No cenas con nosotros?- pregunta Lucía.
-¿Y estar de sujetavelas? ¡Me voy con Zayn! Por cierto, dice que como no pudo conseguir entrada para venir a verte vendrá otro día.
-Dile que ni se le ocurra.
Ari sonríe y se despide de los dos chicos para luego cerrar la puerta.
-¿Y ese ramos?- pregunta Lucía sorprendida. Es enorme. Casi no cabe en el jarrón de cristal.
-Es un regalo- dice el rubio antes de abrazar a la chica-. Has estado perfecta.
-¿Por qué todo el mundo me dice eso?
-Porque es la verdad.
Lucía niega con la cabeza mientras se ríe.
-He visto a Scott- dice Niall.
-Dime que no se ha quedado aquí para verme.
-Me temo que sí.
-No me apetece verle. Desde que tú y yo estamos bien está muy encima mía. Me está empezando a agobiar.
-Entonces tengo una buena noticia.
-¿Cual?
-Como saliste en las revistas y se rumorea que estás saliendo conmigo hay muchos fotógrafos fuera.
-¿Qué? ¿Esa es la buena noticia?- pregunta ella irritada.
-Aún no te la he dicho- responde el chico-. Como hay tantos fotógrafos he preguntado si hay una salida de emergencia. Podremos salir por la puerta de atrás.
Lucía suspira y sonríe.
-Genial. Me cambio y salimos, ¿vale?
Niall sonríe y deja a Lucía cambiarse. Tarda unos diez minutos en salir.
-¿El ramo?- pregunta Niall.
-Si no te importa lo dejaré aquí. No creo que sea buena idea estar con él durante toda la noche. Mañana me le llevaré a casa.
-Está bien.
Caminan por los pasillos que está detrás del escenario mientras que Lucía se despide de algunos compañeros y del director.
Cuando llegan a la puerta donde pone "Salida de empergencia", Niall coge la mano a Lucía para abrirla y salir corriendo. Es una situación divertida ya que están huyendo de algunas cámaras que les persiguen hasta que se meten por un callejón y se esconden tras una furgoneta de carga y descarga. Niall se ríe al ver la cara roja de Lucía.
-No te rías, idiota.
-No lo hago.
-Si lo haces.
Niall se vuelve a reír pero para cuando oye a unas personas empezar a correr tras la furgoneta. Ahí Niall abraza a Lucía como si eso les ayudase a ser invisibles. Cuando los sonidos paran Lucía aparta la cara del hueco del hombro del cantante con una sonrisa. Y, como si no le importase nada, se pone de puntillas y besa al rubio. Él solo sonríe. Llevaba deseando otro beso de la chica desde la última vez que sus labios se separaron.
Sofia esta en casa sola. Sandra ha quedado con Louis para ir a cenar y, aunque su amiga la ha dicho que si hacía falta cancelaba la cita con el chico, Sofia se ha negado. No quiere que su amiga haga eso por ella.
Coge el mando y enciende la televisión para ver cualquier película pero parece ser que no hay nada interesante entonces coge el teléfono y hace algo que nunca creería hacer: llamar a Harry.
-Que agradable sorpresa- dice él cuando descuelga la llamada-. ¿A qué se debe la llamada?
-Harry, no vaciles si no quieres que cuelgue.
-¿Quieres repetir la experiencia del otro día?
-Me llevaste a cenar sushi. El sushi no tiene nada de especial.
-Lo que tú digas.
Sofia suspira y aprieta los puños. No hay nada en la tele. Sandra está ocupada. Sus padres están cenando fuera. Solo le queda Harry. Lo había reflexionado mucho. ¿Esto significaba que se rendía a sus encantos? No tiene por qué.
-¿Vienes a recogerme?
-Ya estoy fuera- dice Harry antes de colgar.
Sofia se queda mirando sorprendida el móvil. ¿Qué? Se levanta del sofá y va corriendo a la ventana de la cocina desde donde se puede ver la calle. Y sí. Ahí está su coche. Va a la entrada donde se pone los zapatos, una chaqueta fina y coge el bolso con las llaves y el móvil para luego salir e ir al coche.
-Eres un perturvado- dice mientras se monta en el coche del chico.
-Se dice "hola, ¿qué tal estás?"
-¿Cuánto tiempo llevas aquí?
-Acabo de llegar. Iba a secuestrarte otra vez pero me has llamado arrastrándote.
-No me he arrastrado.
-No- dice Harry con un tono irónico mientras pone en marcha el coche-. ¿A dónde te llevo, preciosa?
-No me llames así.
-¿Cómo te llamo entonces?
-Sofia- responde ella con una sonrisa burlona.
-¡Bah! ¡Muy soso! ¿Te puedo llamar Blancanieves?
-Ni se te ocurra.
-¿Por? Blancanieves era una princesa. Pensaba que a las chicas os gustaba que os llamasen princesas.
-De pequeña me daba miedo la bruja de Blancanieves.
Harry mira a Sofia con la boca abierta y se tapa la boca con la mano para evitar reírse.
-¿Qué?- pregunta Sofía.
-Nada, nada.
-Ahora lo dices.
-Me llama mucho la atención que tuvieses miedo a la bruja de Blancanieves.
-Es normal. ¡Era mala!
-¡Yo también soy malo! ¿Te doy miedo?
-Tú no eres malo...
-Eso me halaga.
-Eres gilipollas.
-¡Hey!- dice el chico antes de poner la vista de nuevo en la carretera-. Solo soy un romántico.
-No me gusta el romanticismo.
-Lo apuntaré en la libreta. Y llamaré a los mariachis que contraté para cantarte una serenata. Les diré que ahora te canten la canción de Blancanieves.
-Eres un idiota.
Ari corre hasta la fuente de la plaza en la que ha quedado con Zayn. Parece que el chico no está. ¡Vaya por Dios! ¡La carrera no le ha servido de nada! ¡Correr tanto para que el chico aún no esté! Se sienta en uno de los bancos que rodea la fuente y mira como el agua sale por la boca de uno de los ángeles que están esculpidos en roca. No es una gran fuente. A decir verdad, es pequeñita, como la plaza. En ella solo hay un bar con una terraza y un pequeño restaurante de comida rápida. La fuente es lo único que tiene de bonito la plaza.
Mira el cielo de la noche. Esta totalmente oscuro y sin ninguna sola nube por lo que puede ver todos los destellos de las estrellas. Puede distinguir la Osa Menos y la Mayor haciendo que sonría. De pequeña la encantaban las estrellas y muchas veces se tumbaba con su padre en el césped del camping para observarlas mientras que su padre le contaba historias para que la niña se pudiese dormir con facilidad cuando llegasen a casa. De pronto, una cara de un muchacho se pone entre el firmamento y sus ojos haciendo que Ari sonría al ver a Zayn sonriente.
-Hola- dice Zayn con alegría y sin apartarse de la vista de la chica.
-Mirar las estrellas.
Zayn levanta la cabeza para mirar el cielo negro. Luego vuelve a bajarla.
-Son muy bonitas.
Ari sonríe al percatarse que las luces de las farolas se reflejan en los ojos castaños del chico. Zayn da la vuelta al banco y queda enfrente de la chica que le mira atentamente.
-Llegas tarde- dice ella.
-Lo siento. He venido el taxi y sabes como son los taxistas. Te dan un rodeo para sacarte más dinero.
Ari le sonríe. No le importa. Se levanta y luego mira la plaza.
-¿A dónde vamos?- pregunta ella.
-Había pensado ir a tomar unas patatas. Luego podremos ir a tomar un helado.
-Buena idea.
Zayn se muerde el labio mientras que ve como Ari comienza a caminar junto a él.
-¿Qué ocurre?- pregunta la muchacha.
-Nada. Solo estaba pensando.
-¿Pensando?
-Sí.
-¿El qué?
-En las vueltas que da la vida.
-¿A qué cambios te refieres?
Zayn sonríe y mira al cielo de nuevo justo en el momento en el que una estrella fugaz cruza el cielo con rapidez. Solo tiene que pedir un deseo. Luego suspira y, con cuidado, hace que su mano roce la de la chica para luego agarrarla con dulzura. Ari solo se ruboriza pero no rompe el toque.
-A estos cambios.
viernes, 18 de abril de 2014
27.
Lucía llega a su casa después de haber estado todo en el teatro durante todo el día. Suspira y se tumba en la cama. Tiene que estar por la tarde de nuevo en los ensayos y, con solo pensarlo, se agota mentalmente. La obra es complicada y no sabe si a la gente le va a gustar. Sí, han vendido todas las entradas pero por la publicidad que ha recibido el teatro por ella y Niall.
Lucía se pasa la mano por el pelo cuando llega un mensaje de su madre. Parece ser que no van a ir a comer. Puede que su padre esté a punto de vender un coche y quiere currarselo para que, en el último momento, no se arrepientan. Así que Lucía come sola. Cansada y sola. Puede que Ari pueda comer con ella pero no la parece justo. Que ella esté sola en ese momento no significa que tenga que estar con Ari. Además, seguro que estar sola durante un rato no la sienta nada mal pero parece ser que sí porque antes de que pueda darse cuenta se ha dormido.
La despierta un pitido molesto que proviene de su movil. Lo coge y ve que tiene cinco mensajes. Los cinco de Niall. "¿Qué tal? ¿Comemos juntos?" "¿Lucía?" "¿Sigues enfadada? Pensé que lo habíamos arreglado..." "¡Joder, Lucía! ¿Quieres contestar? Por favor..."
Lucía se levanta del sofá de un salto y busca desesperadamente un reloj. Las cuatro y cuarto.
-¿Qué? Mierda, mierda, mierda, ¡mierda!- grita al darse cuenta de que la falta cuarto de hora para estar en el teatro. ¡Y no ha comido!- ¡Joder!
Coge una pieza de fruta y sale por la puerta de la pequeña casa de madera antes de morder la reluciente manzana verde que tiene entre las manos.
Parece que alguien la llama cuando está a punto de salir del camping. Niall.
-¿Se puede saber qué te pasa?- pregunta enfadado-. ¡Pensé que lo habíamos arreglado!
-No te preocupes. Estaba dormida. Acabo de ver los mensajes.
-Joder, menos mal.
-Te tengo que colgar. Llego tarde.
-Te voy a recoger y te llevo. ¿Dónde estas?
-No hace falta...
-¿Dónde estas?
-Niall...
-En cinco minutos estoy en la entrada del camping con el coche- dice antes de colgar.
Lucía suspira y sale del camping comiéndose la manzana nerviosa. El director la va a matar.A los cinco minutos, Niall aparca el coche frente a ella.
-Monta- dice.
Lucía la hace caso y se monta.
-Hola- susurra ella tímida.
Niall la sonríe felizmente y arranca el coche.
-¿Al teatro?
-Por favor.
Liam se ríe por las caras que pone Aina cuando la empieza a mojar con el agua de la fuente.
-¡Liam! ¡Te mato!- grita la chica cuando se ha alejado lo suficiente como para que el agua no llegue-. ¡Me has calado entera!
-Solo es agua. Se seca en diez minutos.
-¡Tu madre se va a secar en diez minutos!
Liam se ríe y corre hacia Aina para cogerla en brazos y ponerla en su hombro como si se tratase de un saco.
-¡Bajame, Liam!
-No.
-¡Liam!- repite Aina mientras que no para de reirse. Le hace gracia la situación.
-¿Qué?
-¡Que me bajes!
Liam se ríe por las caras que pone la gente que pasa por su lado y saluda a los niños que se ríen escandalosamente por el espectáculo que están viendo. ¡Es muy divertido oír a la chica gritar!
-¡Liam James Payne Smith!- grita Aina intentando sonar enfadada. No lo consigue.
-Digame.
-¡Bajame o te muerdo!
-No serás capaz de... ¡Ay!
Aina acaba en el suelo de culo y se ríe al ver la marca que le ha dejado.
-¡Te vas a enterar!- dice Liam.
Aina intenta levantarse para evitar la venganza del cantante pero es imposible porque Liam acaba encima de ella en el césped.
-Hola- dice ella riéndose.
-Me has mordido.
-Te he avisado.
-Pensaba que no serías capaz.
-Yo nunca miento.
-Me acabo de dar cuenta.
-Levantate. Me estás aplastando- dice Aina intentando quitarse de encima a Liam pero es imposible. Ella es pequeñita y él es todo lo contrario.
-No me da la gana.
-¡Liam!
Se oyen a los niños reirse y Aina se pone roja.
-¿Te da vergüenza?
-Si.
-¿Te doy yo vergüenza?
-No. Solo me aplastas.
Liam sonríe y apoya sus brazos en el suelo para quitarle peso a la chica pero no se levanta. No aún.
-Levantate, gordo.
-¿Gordo? ¿Yo? Aina, tienes que ir al oculista.
-¡Idiota!
-¿Quieres que me levante?
-Si, por favor- responde Aina con voz de niña pequeña.
-Vale. Pues solo te pido una cosa- susurra Liam juntando su cara con la de la chica-. Bésame.
Sandra le está echando la bronca a Louis por el engaño que ha llevado acabo junto a Harry a Sofia.
-¡Me llamó cabreada, Louis!
-Lo siento- susurra él mientras coge su vaso de refresco para dar un sorbo-. No se volverá a repetir.
-Desde luego que no. He cambiado la contraseña.
Louis se ríe y apoya los codos en la mesa para mirar a Sandra con una sonrisa.
-Lo siento, de verdad.
-Borra esa sonrisa, Louis. No pienses que así se me va a bajar el cabreo.
-¿De verdad? Pensaba que te gustaba mi sonrisa.
-Y me gusta pero...
-¿Pero?
-Sofia está muy enfadada. Por favor, no vuelvas a hacerlo.
-Lo prometo.
-Gracias.
Louis pone media sonrisa en su boca y mira a Sandra que se está haciendo una coleta para que su pelo no la estorbe.
-¿Por qué te recoges el pelo?
-Me molesta.
-Me gusta como te queda el pelo suelto.
-¿De verdad?- pregunta Sandra sorprendida. A ella no le gusta nada su pelo. Más de una vez ha pensado en cortárselo hasta los hombros.
-Sí. Te hace más guapa de lo que eres.
-Muchas gracias- sonríe.
-No las des. Es un cumplido.
-Nadie me había dicho algo parecido. Bueno, mis padres y mis amigas pero es su deber, ¿no?
-Mi deber no es hacerte cumplidos pero te lo digo porque quiero que sonrías.
Sandra se ruboriza un poco y coge su vaso para refrescarse un poco. Louis se ríe.
-¿Para que sonría?
-Si. Estás guapísima cuando lo haces.
martes, 1 de abril de 2014
26.
Lucía lame su helado que ha empezado a derretirse en su mano. La galleta del cucurucho está blanda por el líquido del helado. Se levanta y lo tira a la papelera más cercana para luego sentarse de nuevo en el suelo, esta vez más lejos del irlandés.
-¿Quieres... quieres otro helado?- pregunta Niall con una voz que tiembla a cada sílaba.
Ella no contesta. No porque no quiera -que le quiere contestar de una forma grosera. Quizá con un "no, la limosna se la das al mendigo de Trafalgar Square"- sino porque no le deja su garganta. Le duele de estar aguantando las lágrimas durante la casi media hora que llevan juntos. Ari y Zayn han dicho que deben de estar por lo menos media hora. Les mira. Están en un banco sentados a unos cincuenta metros de ella. Junto a ellos está Scott que no deja de mirar a Lucía con incertidumbre. Lucía sabe que le gusta tan poco esta situación como a ella así que le saluda con la mano de una forma dulce. Scott sonríe y la saluda provocando un poco de felicidad en ella. Pero Ari obliga a Scott a dejar de mirarla.
-Parece simpático- susurra Niall acercándose a ella.
-Lo es.
-Cuando me hablaste de él me hiciste pensar que era un idiota.
-También lo es. Pero es amigo mío.
-Se nota que está completamente pillado por ti.
Lucía mira al suelo y empieza a arrancar césped con sus manos. Está realmente nerviosa por la presencia del rubio.
-Me ha estado contando Ari cosas sobre ti estos días- Niall la mira-. ¿Tanto te ha molestado lo de las fotos de las revistas?
-Si.
-Pensaba que todo el mundo estaría encantado de salir en una.
-A mí no.
-Ya. Eres la excepción que confirma la regla. Eres... especial.
Lucía abraza sus piernas con sus brazos. El viento ha empezado a soplar y la está entrando frío pero de pronto siente un poco de calor cuando nota que Niall la pasa su sudadera por sus hombros.
-No quiero que cojas frío.
-No necesito tu chaqueta.
-Se que no la necesitas pero quiero que la tengas- susurra el rubio con un timbre de voz muy suave.
Ella, por primera vez en la media hora que llevan hablando, le mira. Niall sonríe por ese ligero gesto.
-Creo que deberíamos hablar de todo lo ocurrido.
-No quiero hablar de eso- contesta la muchacha notando otra vez el nudo de la garganta que le avisa de que las lágrimas van a salir en breves instantes.
-Pero necesitamos hacerlo para volver a ser los mismos de antes. Creo que deberías de ir a la universidad.
-No tengo tiempo. Necesito el dinero para el alquiler del camping.
-Yo podría ayudarte.
-No.
Niall la mira a la cara y observa sus ojos rojos. Sabe que va a llorar. Y sabe como se ponen las mujeres cada vez que un hombre las ve llorar. Va a intentar escapar de la situación y el rubio no quiere eso así que le pasa un brazo por la espalda y la obliga a apoyarse en su pecho. Así Lucía podrá disimular que no llora.
-Está bien. Ya buscaremos una solución para que puedas hacer ambas cosas. Podrías trabajar también mientras que estudias.
-Niall...
-Vale. Por cierto, estuve ayer en el camping.
Lucía intenta apartarse de él con brusquedad pero no sabe que Niall es fuerte y que puede luchar contra esos impulsos.
-No parece un mal lugar. Tiene campo de fútbol y todo. Me encanta. Y las casas son muy rústicas. Tenía su encanto. Los niños parecían felices allí. No se por qué no te gusta a ti.
-Me da vergüenza... Como a ti.
Niall frunce el ceño y luego se tumba en el césped obligando a Lucía a hacer lo mismo pero sobre su pecho.
-No debí quedarme allí para discutir. Deberíamos haber tenido esa conversación en otro momento, cuando las cosas no estuviesen tan en caliente.
-Dijimos lo que quisimos. Sin tapujos- susurra la morena.
-Si. Pero yo no quería tener ese tipo de conversación contigo. No te lo mereces.
Lucía se limpia las lágrimas y le mira.
-Siento lo que dije- susurra él.
-¿Qué de todo?
-Lo de que me gustas. Creo que lo dije para que no te fueras.
-Yo también siento lo que dije.
Niall la mira sorprendido.
-¿El qué?
-Eso de que si tuvieras una oportunidad la habías jodido en ese momento.
-¿Qué quieres decir?
Lucía suspira mientras se pasa la mano por la cara, como si quisiera quitarse el peso que tiene encima.
-Sigues teniendo la oportunidad.
-Eres un completo idiota- susurra Sofia a regañadientes en el coche de Harry.
-Lo sé. Pero necesitaba hacerlo.
-Debes de estar muy desesperado. ¿Cómo coño lo has hecho?
-¿El qué?
-No te hagas el tonto. Sabes perfectamente a qué me refiero.
Harry se rie mientras que conduce por las calles de la ciudad. Lleva buscando un sitio para aparcar desde hace un buen rato.
-¿Cómo has hecho que Sandra cancelase los planes que tenía conmigo?
-Louis me ayudó.
-¡Puto rastreso!
-No. Le dije que tú y yo teníamos un pacto. Si lo de Sandra y él tenía futuro tendrías que darme una oportunidad. Simplemente me ha ayudado.
-¡Cabrones!
-Sh...- dice Harry. Le divierte mucho la situación-. Cogió a Sandra el movil y te envió los mensajes. Luego entraba yo en escena y...
-¡Y me secuestrabas! ¡Un plan perfecto!
Harry vuelve a reírse.
-Louis y Sandra no están saliendo. Este secuestro es totalmente inválido.
-No pienso lo mismo. Louis le ha pedido que le acompañe a la premier y ella ha aceptado. Puede que en la alfombra roja se den cuenta de que ya son novios.
-¿Premier?
-"This is us". Es nuestra película.
-¡A parte de ser unos putos cantantes , también sois actores!- Sofía mira al de rizos con una mueca-. No me gusta el mundo de la farándula... No seríamos una buena pareja. No duraríamos ni una semana. No quiero partirte el corazón.
-No vas a partirme el corazón.
-¿Y eso cómo mierdas lo sabes? ¡Ah! ¡Cierto! ¡Los psicópatas como tú no tienen corazón!
-Me duele que pienses que soy un insensible.
-Seguro que tampoco tienes alma. ¿Se la vendiste al diablo a cambio de toda tu fama?
-No. Se la vendí a cambio de ti.
Sofia mira a su acompañante con la boca abierta. Nunca la habían dicho algo así. De hecho, nadie le había dicho nada que se le pareciera lo más mínimo. Quizá sus padres pero ellos no cuentan.
-Desde luego estás loco- susurra.
-Por ti.
-Este comportamiento que estás teniendo es digno de...- la chica le mira-. ¿Estás colocado?
-Define colocado.
-¿Has tomado drogas y te sientes eufórico? ¿Ves bien? ¡Por favor! ¡Estás conduciendo!
-Bueno... Me he fumado un par de porros. Tampoco han faltado las dos rayas de cocaína que me reservaba para una ocasión especial- susurra el chico con un tono de voz bromista.
-Para el coche- dice Sofia.
-Era broma.
-Para el puto coche.
-¡Era una simple broma! ¿Cómo voy a ir drogado? ¡No consumo drogas!
-¡Eso siempre dicen los drogadictos!
-¿Tienes experiencia con las drogas? ¡Guau, nena! Espero que el diablo me pueda devolver el alma...
-¡Eres un completo gilipollas!
Harry se ríe a carcajadas justo antes de aparcar el coche en una calle de la periferia.
-Vamos. Te invito a cenar- susurra él mientras se desabrocha el cinturón de seguridad y abre la puerta del coche-. Espero que te guste el sushi.