Lucía llega a su casa después de haber estado todo en el teatro durante todo el día. Suspira y se tumba en la cama. Tiene que estar por la tarde de nuevo en los ensayos y, con solo pensarlo, se agota mentalmente. La obra es complicada y no sabe si a la gente le va a gustar. Sí, han vendido todas las entradas pero por la publicidad que ha recibido el teatro por ella y Niall.
Lucía se pasa la mano por el pelo cuando llega un mensaje de su madre. Parece ser que no van a ir a comer. Puede que su padre esté a punto de vender un coche y quiere currarselo para que, en el último momento, no se arrepientan. Así que Lucía come sola. Cansada y sola. Puede que Ari pueda comer con ella pero no la parece justo. Que ella esté sola en ese momento no significa que tenga que estar con Ari. Además, seguro que estar sola durante un rato no la sienta nada mal pero parece ser que sí porque antes de que pueda darse cuenta se ha dormido.
La despierta un pitido molesto que proviene de su movil. Lo coge y ve que tiene cinco mensajes. Los cinco de Niall. "¿Qué tal? ¿Comemos juntos?" "¿Lucía?" "¿Sigues enfadada? Pensé que lo habíamos arreglado..." "¡Joder, Lucía! ¿Quieres contestar? Por favor..."
Lucía se levanta del sofá de un salto y busca desesperadamente un reloj. Las cuatro y cuarto.
-¿Qué? Mierda, mierda, mierda, ¡mierda!- grita al darse cuenta de que la falta cuarto de hora para estar en el teatro. ¡Y no ha comido!- ¡Joder!
Coge una pieza de fruta y sale por la puerta de la pequeña casa de madera antes de morder la reluciente manzana verde que tiene entre las manos.
Parece que alguien la llama cuando está a punto de salir del camping. Niall.
-¿Se puede saber qué te pasa?- pregunta enfadado-. ¡Pensé que lo habíamos arreglado!
-No te preocupes. Estaba dormida. Acabo de ver los mensajes.
-Joder, menos mal.
-Te tengo que colgar. Llego tarde.
-Te voy a recoger y te llevo. ¿Dónde estas?
-No hace falta...
-¿Dónde estas?
-Niall...
-En cinco minutos estoy en la entrada del camping con el coche- dice antes de colgar.
Lucía suspira y sale del camping comiéndose la manzana nerviosa. El director la va a matar.A los cinco minutos, Niall aparca el coche frente a ella.
-Monta- dice.
Lucía la hace caso y se monta.
-Hola- susurra ella tímida.
Niall la sonríe felizmente y arranca el coche.
-¿Al teatro?
-Por favor.
Liam se ríe por las caras que pone Aina cuando la empieza a mojar con el agua de la fuente.
-¡Liam! ¡Te mato!- grita la chica cuando se ha alejado lo suficiente como para que el agua no llegue-. ¡Me has calado entera!
-Solo es agua. Se seca en diez minutos.
-¡Tu madre se va a secar en diez minutos!
Liam se ríe y corre hacia Aina para cogerla en brazos y ponerla en su hombro como si se tratase de un saco.
-¡Bajame, Liam!
-No.
-¡Liam!- repite Aina mientras que no para de reirse. Le hace gracia la situación.
-¿Qué?
-¡Que me bajes!
Liam se ríe por las caras que pone la gente que pasa por su lado y saluda a los niños que se ríen escandalosamente por el espectáculo que están viendo. ¡Es muy divertido oír a la chica gritar!
-¡Liam James Payne Smith!- grita Aina intentando sonar enfadada. No lo consigue.
-Digame.
-¡Bajame o te muerdo!
-No serás capaz de... ¡Ay!
Aina acaba en el suelo de culo y se ríe al ver la marca que le ha dejado.
-¡Te vas a enterar!- dice Liam.
Aina intenta levantarse para evitar la venganza del cantante pero es imposible porque Liam acaba encima de ella en el césped.
-Hola- dice ella riéndose.
-Me has mordido.
-Te he avisado.
-Pensaba que no serías capaz.
-Yo nunca miento.
-Me acabo de dar cuenta.
-Levantate. Me estás aplastando- dice Aina intentando quitarse de encima a Liam pero es imposible. Ella es pequeñita y él es todo lo contrario.
-No me da la gana.
-¡Liam!
Se oyen a los niños reirse y Aina se pone roja.
-¿Te da vergüenza?
-Si.
-¿Te doy yo vergüenza?
-No. Solo me aplastas.
Liam sonríe y apoya sus brazos en el suelo para quitarle peso a la chica pero no se levanta. No aún.
-Levantate, gordo.
-¿Gordo? ¿Yo? Aina, tienes que ir al oculista.
-¡Idiota!
-¿Quieres que me levante?
-Si, por favor- responde Aina con voz de niña pequeña.
-Vale. Pues solo te pido una cosa- susurra Liam juntando su cara con la de la chica-. Bésame.
Sandra le está echando la bronca a Louis por el engaño que ha llevado acabo junto a Harry a Sofia.
-¡Me llamó cabreada, Louis!
-Lo siento- susurra él mientras coge su vaso de refresco para dar un sorbo-. No se volverá a repetir.
-Desde luego que no. He cambiado la contraseña.
Louis se ríe y apoya los codos en la mesa para mirar a Sandra con una sonrisa.
-Lo siento, de verdad.
-Borra esa sonrisa, Louis. No pienses que así se me va a bajar el cabreo.
-¿De verdad? Pensaba que te gustaba mi sonrisa.
-Y me gusta pero...
-¿Pero?
-Sofia está muy enfadada. Por favor, no vuelvas a hacerlo.
-Lo prometo.
-Gracias.
Louis pone media sonrisa en su boca y mira a Sandra que se está haciendo una coleta para que su pelo no la estorbe.
-¿Por qué te recoges el pelo?
-Me molesta.
-Me gusta como te queda el pelo suelto.
-¿De verdad?- pregunta Sandra sorprendida. A ella no le gusta nada su pelo. Más de una vez ha pensado en cortárselo hasta los hombros.
-Sí. Te hace más guapa de lo que eres.
-Muchas gracias- sonríe.
-No las des. Es un cumplido.
-Nadie me había dicho algo parecido. Bueno, mis padres y mis amigas pero es su deber, ¿no?
-Mi deber no es hacerte cumplidos pero te lo digo porque quiero que sonrías.
Sandra se ruboriza un poco y coge su vaso para refrescarse un poco. Louis se ríe.
-¿Para que sonría?
-Si. Estás guapísima cuando lo haces.
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